Sede


Las sedes sucesivas

La Real Academia de Jurisprudencia fue calificada por Gómez de la Serna como "viajero errante". Del domicilio particular del abogado Torremocha, en 1730, la Academia pasó al Oratorio del Salvador del Mundo, en la calle Concepción Jerónima, y de allí a la sala de juntas de la Sacramental de San Sebastián, y luego, sucesivamente, a la Real Casa de San Felipe Neri, en la calle Bordadores, y a los Reales Estudios de San Isidro. Desde la calle León número 34, donde celebraba sus sesiones la antigua Academia de la Purísima Concepción, la Matritense pasó a establecer su sede, compartida con el Ateneo, en la planta baja del número 32 de la calle de la Montera, donde quedó establecida hasta 1883. Aquel año se trasladó al señorial edificio de la calle Colmenares número 5, construido especialmente para la Academia e inaugurado por el rey Alfonso XII. Su hijo, el rey Alfonso XIII, inauguraría en 1905 la actual sede de la calle del Marqués de Cubas, acontecimiento recordado en una lápida de mármol que puede contemplarse desde el vestíbulo.